CEADEL entiende el desarrollo social como un proceso integral, en contraposición con los enfoques que fragmentan sectorialmente la compleja e interdependiente realidad.
Concibe la Política Social sobre la base de un criterio de equidad, orientando por ende sus acciones a disminuir diferenciales en oportunidades de acceso a los bienes y servicios sociales.
Pero la equidad debe compatibilizarse con criterios de eficiencia en la asignación y uso de los recursos disponibles, por ello incluye el fortalecimiento de grupos y organizaciones para que sus estructuras y desempeños generen más impacto.
Junto a la equidad y la eficiencia, un tercer criterio: el protagonismo activo de los distintos actores sociales en la resolución de sus propios problemas, en el marco de gestiones asociadas, participativas y descentralizadas.
Esos valores son aún más relevantes en el actual contexto de la disminución de los roles rectores / reguladores, y de la capacidad distributiva del estado.
Por eso prioriza los sectores pobres y a los grupos más vulnerables (niños, adolescentes, jóvenes, mujeres, etc.), aunque también toma en cuenta acciones de fortalecimiento de los gobiernos provinciales y municipales, y de otras organizaciones de la sociedad civil, de modo de dejar capacidades instaladas en los lugares donde actúa.
En su acción promueve las capacidades de liderazgo y gerencia de los actores sociales y favorece el desarrollo organizativo y de gestión de las instituciones y grupos en cada escenario específico.
También atiende de manera especial la posibilidad de replicación y de “ida a escala” de sus acciones, para no limitarse a la resolución de casos puntuales o acotados desde el punto de vista territorial o poblacional.
Instrumenta su concepción a través de programas de acción, de capacitación, de asistencia técnica y de investigación, particularmente la evaluativa.
Participa en diferentes redes y realiza la difusión y comunicación de sus productos, para lo cual edita los Cuadernos de CEADEL.
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